Hablar inglés y otros idiomas de una buena vez

Hablar inglés y otros idiomas de una buena vez

Leyendo un interesante artículo hace unos días, acerca del bilingüismo en los colegios españoles, nos damos cuenta una vez más de un detalle altamente preocupante, y es que nos falta mucho camino por recorrer en lo que a dominar un segundo idioma se refiere.
Ya sea inglés, alemán, francés o chino, existe una necesidad imperante de comunicarnos en otros idiomas. Saber un sólo idioma en los tiempos que corren no es buen signo, y desafortunadamente, es una falta que reina entre la mayor parte de los españoles.

Hablar inglés es importante, pero más que importante, necesario. ¿Quién no ha necesitado inglés para navegar por internet, en su trabajo, o cuando le han detenido por la calle unos simpáticos turistas británicos para preguntarle dónde está la oficina de correos más cercana? En esos momentos, tiramos de lo que tengamos a mano, que suele ser un nada aconsejable traductor online en el caso de estar ante el computador, o nuestro inglés chapurreado si estamos a pie de calle. En este último caso, nos recorre un sudor frío, emitimos unos sonidos balbuceantes, haciendo uso de monosílabos con voz temblorosa, y damos rienda suelta a una exagerada gesticulación para indicar lo que nuestra boca es incapaz de transmitir.

Hablemos idiomas de una buena vez. Si bien es cierto que muchos son los padres a los que les concierne esta lamentable situación lingüística, y apuntan a sus hijos en colegios bilingües, con la esperanza de que algún día éstos puedan defenderse en un segundo y tercer idioma, también lo es que estos colegios no están al alcance de todos, privando a los menos pudientes (pero no por ello, menos interesados) de una educación bilingüe total. Los padres que no se pueden permitir este tipo de educación, están a la espera de que se aplique el sistema bilingüe a los centros de enseñanza públicos o concertados a los que acuden sus niños, y aún cuando llega a implantarse dicho sistema, es opcional. De esta manera, lo que se logra es que elegirán sólo a aquellos que sientan que tienen el nivel adecuado, y los que no lo tienen, por miedo, se quedarán fuera.

Conclusión: Sólo hablarán bien un segundo o tercer idioma los niños con padres que pagan dolorosas cantidades de dinero a buenos colegios bilingües. Pero, ¿qué pasa con los que no pueden pagarlos? ¿No tienen el mismo derecho todos a hablar idiomas? ¿Por qué se busca que un tercio de los colegios españoles impartan modelos bilngües? ¿Sería demasiado pedir que el 100% de los colegios lo hiciera?